Perlé: “Los últimos 12 años fueron los mejores de mi carrera”

“Cuando me recibí de maestra yo trabajaba con tipo que era asistente de un odontólogo que era locutor y venía toda la gente de la radio, y me decían ‘andá a estudiar, que empezó televisión y vos sos mona’. Claro, 17 años, era linda, flaquita. Hice algo de televisión, pero no como la radio. Ya algo te estoy diciendo, ¿no?”. Nora Perlé no necesita ninguna presentación más que su propia voz, que remite a 54 años de carrera y éxito radial, de la locutora que supo atraer con su tono firme y dulce a la vez.

Lalo Morino y Nora Perle

Nora Perlé y Eduardo Morino

En el doceavo cumpleaños de Canciones son Amores, el programa que se emite desde el 10 de junio de 2001 todos los sábados y domingos a la noche por Radio Mitre, Perlé admite que estos últimos años fueron los mejores de su carrera. La ex conductora de Miss Ylang y su música, Las siete lunas de Crabdall, Estrictamente musical y Lucés vivo, Buenos Aires afirma que se debe a que fueron los de mayor crecimiento; relacionados con el programa y con su pareja, Ismael  Hase, el autor, director de teatro y televisón y autor de Poné a Francella, Cuentos para ver y La bonita página, entre otros. “Es un capo, me transmite muchísimas cosas que me enriquecieron”, declara.

Canciones son Amores es musical, lo que no significa que trate los temas periféricamente, sino que acude al recuerdo, que es “pasar por el corazón”. Cada programa está preparado con anticipación: en el mes junto a la productora, Georgina Hutmacher, elige los temas, las efemérides y lo que tiene que ver poética, musical y literariamente. “Pero una vez que estamos aquí el despiole es total. Porque sobre la marcha voy cambiando las cosas, a veces la vuelvo loca o lo vuelvo loco al operador y empiezan a correr como chiflados y a mí me da un ataque porque yo quiero tal cosa en el momento. Si yo pudiera ser maga y decir ‘tracate, acá está todo’ — simula un truco de magia — y tener todos los discos de mi casa”.

En el comienzo Perlé cuidaba mucho el programa, hasta que pudo “aflojarse” y la mejor parte llegó: “Empecé a ver lo que la gente necesitaba, a responder a eso y fue creciendo en intensidad, en pulcritud — continúa — te das cuenta del bien que le hacés a la gente cuando te preocupaste por buscar un material grato que deje conocimiento. Sobre todo estar en la radio es una manera de enseñar a vivir”.

El año pasado se sumó al aire el locutor, actor y profesor del Iser, Eduardo “Lalo” Morino. El co conductor le proporcionó al programa, con sus alumnos, un caudal de gente joven. “Él que estudia comunicación, periodismo o locución, tiene otra inquietud, es una persona que se interesa un poco más que el chico que está haciendo cualquier otra carrera”, destaca Perlé.

—Vos escuchás más AM..

—Sí, FM ahora también está haciendo con contenido muchas cosas.

—¿Te parece que se están fusionando?

—Siempre hay una cosa distinta, a lo mejor se están fusionando bastante. Pero a mí me gusta AM, porque todos los días uno aprende algo. Yo pongo radio Mitre y si quiero informarme de lo que están diciendo en la otra dimensión desconocida de la política escucho Continental o alguna otra que comulgue con el gobierno. Busco un equilibrio.

—¿Qué rescatás de FM?

—A mí me gusta Lalo Mir, es un tipo muy fresco muy divertido. También Ronnie Arias, que tiene sentido del humor. Para divertirme un rato, para distraerme.

—¿Qué te parece que le falta a la AM y la FM tiene?

—No específicamente, si yo busco lo que hago yo no lo encuentro en ningún lado. No porque no lo puedan hacer sino porque nadie elige hacerlo, eligen otra cosa, más divertida, más dicharachera, de tertulia, de charla. Y lo mío pasa por la reflexión, más intimista. No porque intimista quiera decir sexy o come hombres o ratoneras como nos decían a Betty Elizalde, a Nucha Amengual y a mí cuando comenzamos. Ninguna mujer hablaba así, todas hablaban a los gritos. Yo no hablaba de otro modo porque no tengo garganta, tengo una voz chiquita, la colocaba ahí y el micrófono me ayudaba. Y la Liga de madres de familia escribió a la radio para que me echaran porque yo era un mal ejemplo para los chicos y hace muy poco me dieron el Santa Clara de Asís de esa Liga y yo les hice la broma ‘me quisieron hacer echar de la radio y ahora me premian’, y se rieron muchísimo porque crecieron ellas también.

Perlé, una de las voces más destacadas de la radio de los ’70 y ganadora de siete Martín Fierro, cree que el papel femenino desde la época en que ella comenzó no ha cambiado mucho. Opina que si la mujer no trae consigo una personalidad determinada y sale del montón se queda siempre haciendo heladera al lado del hombre que conduce. “Por eso siempre le digo a chicos ‘no imiten a nadie, ustedes traen su propio caudal y cada persona es una señal digital, son lo que son, saquen partido de eso y jueguen con eso’. Todas las chicas hablan igual, con la voz finita — grita agudamente — ‘ay sí, que te parece? Ay ay’. Parece que fuéramos idiotas y no sólo no lo somos, sino que somos más inteligentes que los hombres porque sabemos salir de situaciones, sacamos de la galera cosas que ellos no saben. Si nosotras nos encontramos en un pozo vamos a poder salir mucho más rápido”.

En su caso, crió a sus dos hijas, Daniela y Karina, sola mientras trabajaba y dejó muchas cosas que deseaba hacer. Pero ahora logró cumplir esas asignaturas pendientes, para ella una característica particularmente femenina. “A esta altura de mi vida estoy estudiando dibujo y pintura, vos dirás ‘¿para qué si ya está más cerca del ataúd?’, pero ¿sabés la sensación que tengo cuando pinto?”.

Los avances tecnológicos aplicados a la radio generaron algunas modificaciones en el medio, como por ejemplo el uso de cámaras en el estudio, con el que Perlé no está de acuerdo. Lo resume en una frase: “A mí me gusta que la radio sea radio y que no se vea”. Para ella, se pierde el encanto, esa cosa lúdica de imaginarte a quien te está hablando, a quien se “hace” como querés que sea. Sostiene que si te gusta lo que dice también te gustaría que fuera más joven, más flaca y tan linda como te puede resultar lindo lo que exprese. Por eso, la magia del medio es que el “escuchador”, como llama al oyente, sueñe con la otra persona. “De pronto me ponen en televisión y yo toso o me estiro. Paso a ser igual que vos y no es así. Siempre tenemos que estar un poquitito ahí en las alturas, aunque somos gente como todo el mundo. Es bueno idealizar para tomar lo mejor del que te está hablando”, agrega.

Lalo Mir dijo que  no le gusta como se hace radio ahora porque “falta locución y habla gente que no entendés lo que dicen ni a donde van”, ¿opinás igual?

—Sí, absolutamente, por eso soy tan meticulosa con mi programa. La banalidad no conduce a nada. Se hace una radio bastante banal por ciertas personas. El que tiene las ganas de hacer algo distinto y se la juega pone toda esa libido en hacer las cosas bien.

—Qué conductores nuevos te gustan?

Perlé: —De los que surgieron últimamente no sé, yo sé que Julio Lagos es un conductor maravilloso, una persona informada, un hombre de radio de verdad y se va a ir ahora a Miami a trabajar porque no tiene trabajo acá. Qué buscan, qué es lo que quieren las radios, yo no sé muy bien de gente nueva, a lo mejor soy una ignorante. Lalo, ¿vos a quién mencionarías de los chicos nuevos? (silencio) No lo pienses tanto, viejo. Antes decíamos Antonio Carrizo, Cacho Fontana, Fernando Bravo, Julio Lagos.

Morino: — No existe la figura. Además, se neutralizaron los formatos. Hoy las grandes figuras no son demandadas.

Perlé: — A los chicos nuevos les falta la inquietud de la información veraz. Hay un fenómeno nuevo que va a ir aumentando que despide a la gente en su plenitud. No hablo de casos como el mío que es contra natura estar a los 75 años en la radio. Están echando gente joven que cumplieron su ciclo tanto en televisión como en radio, en la cultura hasta en lo más elemental que puede ser los sábados a la tarde en Radio América, que echaron al conductor Hernán Caire. Le dijeron ‘mirá, cumpliste tu ciclo’ y pusieron a ese chico que salió de un reality show, Cristian U.

—¿Notás que hay gente que sólo estaba en televisión que pasa a la radio?

Perlé: — Absolutamente, hasta las modelos. No hablemos de las actrices, porque si vos hablás de una Florencia Peña, podés hablar de todo.

Hutmacher: — Andrea Rincón va a hacer radio.

Perlé: — Era lo menos que podía esperar, al menos es graciosa dentro de todo, porque tiene una personalidad. Yo escuché el reportaje que le hicieron aquí y fue de diez. No es el común denominador de las gatitas. Lo importante es tener personalidad. Pero no es justo, ¿para qué existe el Iser? Nosotras éramos un gremio extraordinariamente cuidado en la época de Perón. Estaban los inspectores en las radios y en los estudios de grabación y te pedían el carnet. Ahora cualquiera puede leer un informativo. En la época de Menem decidieron que todos podían hacer locución.

Ya comenzado el programa, un oyente pide ingresar al estudio para saludarla y  agradecerle la compañía que le dio en momentos difíciles que vivió en estos años, y de los que pudo salir adelante. Anteriormente, el mismo hombre le había regalado un retrato que pintó de ella con un micrófono. Finalmente se despide. “La dejo, porque para mí esto es muy fuerte”, le dice.

Morino: — Estas son cosas que no existen en la radio en estos días, muy pocas figuras. Fijate la forma en que constituye al otro, hay una escuela de medios que terminó en los ‘70, los que estudiaron antes lo trasmite. Pero hay una hibridez hoy en que lo anecdótico es que (el conductor) dice dos pelotudeces y para el oyente está todo bien. Es un vinculo comunicacional muy trivial. Se muere acá, mañana te cambian y no le importa nada a nadie. Porque estamos construyendo un destinatario idiota, la manera vulgar de llamar al autista. En este caso constituye al escuchador, porque el medio antiguamente era así. Tenías materialidad que hoy cuesta sostener.

Perlé: — A mí me dejan teléfonos y yo los llamo. Tengo una amiga que la conocí porque venía con el marido a traerme discos, una divina, tiene 84 años, va a aprender dibujo conmigo. Yo me quedo amiga de la gente.

Morino: — El otro existe, no es un número.

A sus 75 años, Perlé aún planea nuevos proyectos y no piensa en alejarse del medio que la consagró. Según pasan los tangos, que hizo en Radio Nacional, Del Plata y Ciudad, es el programa que quiere repetir. Su trabajo consistía en hablar de la época de los poetas de este género, de la personalidad de los que lo hacen y de lo que significa. “Somos tan pocos defensores de lo nuestro, tan poco nacionalista en el mejor de los sentidos, queremos tan poco a nuestra música. Sobre todo alguna gente joven. El tango y la música folclórica está muy olvidada, yo la incorporo al programa. Pero me gustaría hacer específicamente este. No sé en dónde pero estoy viendo”, concluye.

 

Audio de la entrevista a Nora Perlé:

Entrevista a Nora Perlé by Radiófilos 2

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